Cómo no ser un súper héroe

Publicado el 11/02/2010

Ayer vi un comercial donde un niño considera un superhéroe a su padre hasta que, haciendo sus deberes, le hace una pregunta al aire:
-Papá, ¿cuál es la capital de Marruecos?
Al no saber la respuesta, el papá desciende ante el niño a ser un hombre común y corriente. El comercial finaliza con una promoción para acceder a internet y no pasar por este trance.
La mercadotecnia suele estudiar los temores de la gente para aprovecharlos en su favor. El no estar a la altura de los hijos es un temor capital: yo también lo llevo conmigo. Y aunque disfruto dar una respuesta certera a mis hijas y sentir sus ojitos de admiración, también he descubierto un provecho al no saber las respuestas: la costumbre de investigar. Ahora ya no me mortifico con mi ignorancia coyuntural: me levanto del asiento y consulto con ellas una enciclopedia. O buscamos juntos sobre el tema en internet. En aras de labrar más este hábito he considerado, incluso, ocultar la respuesta que conozco tan solo para buscar con ellas la respuesta. Pero confieso que aún no lo he hecho: quizá el ego todavía pueda más.
En todo caso, esta es una situación de ganar-ganar, así se ignore cuál es la capital de Marruecos.
La ilusión de que uno es un héroe, al niño se le irá tarde o temprano.
La costumbre de investigar, esa no se le irá jamás.

16 comentarios, Comenta

  1. gonzalo polar dice:

    Buenísimo Gustavo, siempre disfruto tus artículos. Ya me compré tus Traducciones Peruanas para ponerme al día. Un abrazo.

  2. JAIME PEDREROS BALTA dice:

    A veces suelo pensar que “la publicidad es el arte de meterle miedo a la gente”, para así justificar la comercialización de los más variados productos y servicios. Una vez que el miedo ha llegado a nuestro ser, el acto de compra se convierte en el mejor relajante (a veces hasta nos hace suspirar y hasta exclamar un ufffff) que nos permite simultáneamente: tranquilizar la consciencia y reafirmar nuestro alicaído ego frente a nuestros grupos de referencia primarios (en este caso hijos).
    Aunque todavía no soy padre, me siento identificado con esta historia pues soy docente y muchas veces también he experimentado el miedo frente a las preguntas en el salón de clase. ¿Qué hacer en estos caso? El miedo es algo normal. Entonces, es cuestión de no dejarse paralizar por él y por el contrario enfrentarlo. La mejor forma de hacerlo es compartir los temores con los hijos (en mi caso alumnos) y empezar a encaminarlos hacia una búsqueda de respuestas mediante la generación de experiencias. Por eso, no temamos a las preguntas ya que éstas son las mejores oportunidades para buscar respuestas nuevas y respuestas propias, que de seguro permitirán reafirmar legítimamente nuestra posición de héroes frente a las personas que esperan algo de nosotros. Estoy seguro que una respuesta basada en la generación de experiencias nuevas se percibirá como aquel producto fino y de marca que un alumno o un hijo o cualquier persona siempre espera….y lo mejor de todo es que llegó gratuitamente a sus manos, por ser ellos quienes lo descubrieron….por eso sigamos investigando y procuremos siempre generar experiencias. Si quieren saber cuál es la capital de Marruecos, viajen y vivan la experiencia. De lo contrario, sigan investigando.

  3. Rossana dice:

    Hace tiempo perdi el miedo a decir “no sé”. ¡Yo le pregunto al google hasta qué hora es! Y les he enseñado a mis hijos no solo a consultarlo, sino cómo deben hacer sus preguntas para que tengan el resultado que buscan. ¡No falla! ¡Muy interesante tu artículo! ¡Un abrazo!

  4. gr dice:

    Mi estimado Gonzalo, me parece un intercambio justo: yo escucho tu música, tú lees mis líneas. ¡Un gran abrazo!

  5. gr dice:

    Jaime, tu impulso de hacer un símil entre los hijos y tus alumnos hablan de tu enorme vocación. Tienen suerte esos chicos. Un abrazo.

  6. Carmen dice:

    Hola Gustavo, se me agolpan las ideas. Creo que es natural que nuestros hijos nos vean como super héroes hasta cierta edad: así van forjando su personalidad y su género. Luego descubren la verdad y se desarrollan como agentes de su propio destino: es la ley de la vida. Lo importante es acompañarlos amorosamente y allí el tiempo que les dediquemos sumado a la búsqueda de respuestas a través de medios confiables, es lo importante. Mi hijo se muestra intranquilo cuando buscamos en el diccionario y en los libros porque ya sabe que en internet es más rápido, pero yo persisto. En relación a esa propaganda que mencionas, mejor lo dejamos allí: un desborde de mal gusto, falta de creatividad y argumentos.
    PD: Te saludé de carro a carro hace un par de días en un cruce. Creo que respondiste sólo por educado pero estoy segura de que no me reconociste. Cariños, Carmen

  7. gr dice:

    Carmen, yo tengo el mismo problema con mis hijas e Internet. De hecho, tienden a pensar que solo por aparecer en Internet, los contenidos son confiables. Allí debe aparecer nuestra guía, justamente. ¿El cruce era el del colegio Inmaculada? ¿Estabas en una camioneta alta? Porque sí recuerdo haberme quedado intrigado por una dama misteriosa. ¡Cariños!

  8. María Inés Barrientos dice:

    Los hijos siempre te hacen querer ser mejor, pero también los retos diarios, el trabajo, los amigos. Profesor Pedreros, recuerdo con mucho gusto sus clases, daba muchas ganas siempre estar a la altura… y también recuerdo que admiraba mucho el trabajo de Gustavo Rodríguez… ¿allá por el año 98 ó 99? Uff, cuántos años.
    Gustavo, hace muchos años leí una crónica que escribiste y fue publicada en Somos: hablabas de tu esposa, estaban cenando y tú pensabas cosas que no te atrevías a decirle. Ojalá pueda leerla otra vez, fue una delicia. Saludos.

  9. Raúl Alvarado dice:

    Gustavo, siempre he pensado que los padres debemos ser el ejemplo a seguir en nuestras familias, los consejos que damos a nuestros hijos llevados a la práctica. Esta reflexión tuya definitivamente nos ayudará a crecer más junto a nuestros hijos!

  10. Mariela Sansoni dice:

    Los hijos no sólo se dan cuenta de que los padres no son super héroes en temas culturales o escolásticos, sino cuando caen en cuenta que son tan de carne y hueso como lo son ellos, y para ello no importa mucho la edad, sino las experiencias de vida que puedan hacer la diferencia entre un niño y otro, Esto es parte del proceso natural de maduración de todo ser humano.
    Saludos
    Mariela

  11. Jim dice:

    Espléndido, Gustavo, guío a mi hijito en sus tareas, pero no advertí aquel “La costumbre de investigar, esa no se le irá jamás”, por esos detalles leo siempre leo tus libros, tus artículos, tu blog, etc.
    ¡Un gran abrazo, Gustavo!
    PD: El 21 es mi cumpleaños.

  12. jose miguel cappelletti larrea dice:

    Estimado Gustavo, soy un lector permanente de tus articulos de El Comercio y en muchos casos coincido contigo. Ademas soy Pdte de una asociacion que labora con chicos del Conchuco norte en Ancash, que estan comprometidos con la defensa de la naturaleza y el medio ambiente y realmente necesitamos de promocion y apoyo, ya que son pocos los que estan ayudando, pero sabemos que existen personas que si quisieran involucrarse pero tiene desconocimiento de nuestra labor. Queremos ver la posibilidad que nos des un poquito de tu tiempo para que nos apoyes y promociones. Espero pronta respuesta .

  13. gr dice:

    José Miguel, gracias por tus palabras. Escríbeme a gr@toronja.com.pe, así tendremos una correspondencia fluida. ¡Un abrazo!

  14. Felipe dice:

    Gracias, Gustavo. Tu post me ayudará a explicárselo a mi esposa y familiares. Tengo una hermosa hija mujer de un poco más de 2 años, pero desde que el doctor confirmó que el bebe que mi esposa espera ahora es hombre, me ha invadido una extraña sensación: me pregunto si seré un buen ejemplo para mi hijo, algo que nunca sentí con mi hija. Machismo puro.

  15. gr dice:

    Hola Felipe. Imagino que es natural identificarse más con un hijo de tu mismo sexo. Te recomiendo esta página que mi buen amigo, el psicólogo Roberto Lerner, escribe para padres que dudan y se sienten aprietos. Es decir: todos.
    http://www.educared.edu.pe/blogs/espaciodecrianza/
    ¡Un abrazo!

  16. alan dice:

    solo quiero comentar que yo en lo personal he salvado a gente y pues me han pasado cosas que son para morir y no he muerto hasta el día de hoy. un ejemplo: me cai de un trailer a una velocidad tremenda y no morí. después me caí de 7 pisos y salí como si nada y la telequinesis hay momentos que se me da. solo quiero dar a entender que si conocen gente que piense como yo lo manden a mi correo. gracias, tal ves piensen que estoy loco pero aunque piensen eso, es bonito ayudar a toda la gente que lo necesita, gracias.

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