Esta pregunta nadie la responderá
Publicado el 29/10/2009
Esta foto me la regalaron hace poco en Trujillo, la ciudad donde crecí. Fue tomada el 16 de diciembre de 1984, antes de mi fiesta de promoción. Le ruego que deje por un instante mi cara de pavo, y que se fije en el nudo de mi corbata. Ese triángulo perfecto de tela se lo debo a mi padre: meses antes de aquella fiesta, él me había enseñado cómo anudarlo frente al espejo de su habitación. Mi padre murió hace tres años. Curiosamente, la última vez que usé una corbata fue en su velorio. Desde aquel día triste, mi gran consuelo ha sido el haberme reconciliado con él antes de que se fuera y haberle preguntado muchas cosas que por pudor, rabia o inmadurez no me había atrevido a hacerle en los años previos. Pero ahora que vi esta foto, me he dado cuenta de que hay una que nunca pasó por mi cabeza: ¿Quién le enseñó a él a hacerse el nudo de la corbata?
Porque mi padre nació huérfano, y no tenía un hermano mayor.
Una ligera angustia me acompaña, entonces. Y creo saber la causa. Para mí, la física cuántica es un misterio y dudo que algún día me convierta en un experto en ella. Pero soy consciente de que si me decidiera a estudiarla, terminaría por conocerla. En cambio, por más esfuerzos que haga, jamás sabré algo tan simple como la respuesta a una pregunta tan estúpida.

Roger Lozada dice:
Hola Gustavo, desde mi punto de vista la pregunta no es estúpida. Tan solo creo que volviste a sentirte adolescente, a sentirte hijo otra vez y extrañaste por algunos segundos o más la presencia de tu padre.
29/10/2009, 9:26Puedes no tener padre, hermanos o famliares, pero la vida siempre te ofrecerá amigos.
Un fuerte abrazo. Roger.
Kiko dice:
Hola Gustavo
29/10/2009, 10:47Buena la foto.
Creo descubrir un mensaje profundo en tu artículo, cuantas veces dejamos de hacer preguntas o de decir “algo” agradable a los seres que amamos, cuantas veces esperamos a que no se encuentren junto a nosotros para extrañarlos.
Aprovechemos para decirles a las personas que nos rodean, sean quienes sean lo mucho que las amamos.
Yo no soy la excepción y prometo empezar a hacerlo desde hoy.
Un abrazo
Kiko
andres longhi dice:
Querido Gustavo, no es la corbata , menos el nudo…son las manos y la mirada en el espejo. tus ojos mirando la corbata que se dobla amablemente en tus dedos, son tus ojos soñando que pasara después, son nuestros ojos emocionándonos como tu en ese momento.
29/10/2009, 12:08Es el padre ausente y presente en cada doblez.
Un pregunta cual corbata cual jovencito y cual niña?
gr dice:
Andrés, que bonito comentario, muchas gracias. Yo soy el pegado a la derecha, y mi pareja está delante de mí. Ella se llama Beatriz Santa María, y creo que ahora vive en Lima. Un abrazote…
29/10/2009, 12:46Cynthia dice:
Hola Gustavo. Sé que no se te quitará esa ligera angustia que aún tienes, pero debes saber que tus palabras nos ayudan a personas como yo, que lamentablemente, olvidan que tienen seres tan maravillosos a su alrededor. Volveré a tener a mi papá a mi lado en febrero del próximo año, después de 10 años, y leerte hoy me hace recordar que tengo que escribir mi larguísima lista de preguntas que nunca le he hecho.
29/10/2009, 17:24¡Gracias! Un abrazo.
gr dice:
Cynthia, qué bueno que vayas a confeccionar esa larga lista. Acabas de hacerme ver que valió la pena compartir lo que pasaba por mi cabeza. Mucho cariño para ti, y disfruta mucho a tu papá.
29/10/2009, 23:50cecilia dice:
Es impresionante. Un detalle vanal puede -si estamos dispuestos a correr el ese riesgo- llevarnos a revaluar toda una relación. Esa pregunta que ciertamente ya nadie responderá me lleva a imaginar otras tantas que seguramente tampoco nunca hiciste y que tampoco podrán ser respondidas. Y como a ti, ¿cuántas se me quedaron a mí por hacer?. Quizá tu padre nos esté dando a todos con ese esa foto y ese nudo una lección más: Intentemos (porque sería soberbio creer que lo lograremos) aumentar nuestra cuota de amor y paciencia, para reducir -aunque sea en uno- el número de preguntas no respondidas que nuestros hijos se formularán al ver una foto vieja cuando ya no estemos con ellos.
29/10/2009, 14:07gr dice:
Querida Cecilia, las reevaluaciones de las que hablas pueden venir de grandes impactos -tú lo sabes como nadie- como de detalles que esconden locomotoras. Recibe todo mi cariño por esa reflexión.
29/10/2009, 15:41Jim dice:
Gustavo, me llevas a mis recuerdos (que me quiebran) sobre la relación con mi padre. Es una persona que no necesariamente está de acuerdo con mi forma, un crítico duro, una persona que siempre me cuestiona todo, al menos eso creo yo. Ha pasado el tiempo y solo me consuela tener la certeza de que siempre sabré llevarlo en mi corazón con mi cariño total. ¡Fue un gusto haberte conocido en la feria del libro!
29/10/2009, 11:14Saludos desde Arequipa,
Jim
gr dice:
Jim, ¿cómo estás? Yo extraño la luz de Arequipa. ¿Te has preguntado cómo fueron tus abuelos con tu padrel? Lo más probable es que él solo repita el patrón que vivió en su casa. Cuando vemos a nuestros padres de esa manera, podemos empezar a entenderlos (aunque no a justificarlos). Pero es un buen comienzo para llevarlos en el corazón genuinamente (y no digo que tú no lo hagas). Un abrazo.
29/10/2009, 8:55Bugui Fernandez. dice:
Hola Gustavo, qué chévere esa historia que pones en tu post, hacerte una pregunta que no tendrá respuesta es algo interesante te digo. Y si dices que no tenía hermanos y era huérfano, pues esa pregunta sí la llegaras a saber, pero cuando te encuentres con tu padre en el cielo. Déjame felicitarte porque está chévere tu página y lo que escribes en El Comercio también. Espero visites mi blog persona y el blog de la organización a la que pertenezco. Saludos desde Chiclayo.
29/10/2009, 15:41gr dice:
Bugui, gracias por tus comentarios, y qué bueno que podemos contactarnos por esta vía adicional a los diarios. Ahora entraré a tu blog. Un abrazote.
29/10/2009, 8:11jorge zapata dice:
mi querido amigo, yo tuve la suerte de estar contigo en el colegio cuando te dieron la foto el domingo de la clausura, qué te puedo decir. solo que estés más unido con tus hijas que lo que tu estuviste con tu padre, y nunca esperar que esté llegando el final para darse cuenta cuanto nos aman los padres y nosotros a ellos. sé muy unido con tus hijitas y tendrás todas las respuestas que estás buscando, porque siempre las encontraremos. y en lo que dices de tu cara, mi querido amigo, no sólo mires la tuya, mira las de esos dos carlitos jajajaja… tu amigo jorge
29/10/2009, 22:08